Recientemente desde la (Asociación Dow LIBRE) nos dedicaban estas palabras a través de su página de Facebook.

“Nuestro trabajo en la Asociación, lo que nos ocupa el 100% de nuestro tiempo es conseguir una inclusión total y real para todos nuestros niños y niñas en todos los aspectos de su vida”

“Nuestro trabajo no es crear ocio ni deportes para que nuestros chicos puedan participar, la labor de la entidad es buscar gente que crea lo mismo que nosotros y lo hemos encontrado con CD Marino un club formado por personas que creen realmente en los fines de la Asociación y apuesta por la INCLUSIÓN”

Palabras que nos llenan de satisfacción  y a las que les respondemos desde nuestro club con un gracias, enorme y sincero.

Es para todos nosotros un placer y un orgullo poder contribuir  a través del deporte y desde nuestra humilde posición, a que personas como Adrian nos permitan enriquecernos a nosotros de toda su sabiduría, pasión y enorme corazón y nos den clases de auténtica integración, a todos y cada uno de nosotros.

Si bien es cierto que desde el club, y a través de estas líneas queremos poner en valor y agradecer el trabajo tan fantástico que nuestro entrenador Jorge Martínez González,  responsable del infantil B de nuestra cadena de filiales, está realizando en materia de integración.

Y no es otra como dice él que “normalizar situaciones que no se deben etiquetar como especiales, y hacer de la convivencia en el día a día la mejor forma de integración entre todos”

Tras la finalización de uno de los entrenamientos charlamos un rato con Jorge para que nos explicara cómo es un día de entrenamiento de infantil B donde Adrian es uno más de la plantilla.

Jorge es claro y de entrada nos dice, “ Es tremendamente fácil ya que dentro del grupo es uno más, es Adrian González”

“Tiene las mismas exigencias de entrenamientos, puntualidad, trabajos tácticos y analíticos.

Todos los planes de trabajo son iguales para todos no hay un trabajo especifico para él,  es un trabajo grupal y créeme que Adrian lo realiza como uno más, es la forma que entiendo de integración para ambas partes” de esta forma inicia Jorge Martínez el desarrollo de lo que es un día de entreno con  su grupo.

“Adrian tiene las mismas exigencias que los demás, si entrena de igual forma y los mismos días que los demás tiene los mismos minutos de juego, para todos los integrantes el funcionamiento es igual y Adrian es un futbolista más del grupo”

“Si es cierto que Adrian es cumplidor y es la alegría del grupo ya que hace que las tareas del entreno sean más divertidas y fáciles” es aquí donde nuestro míster Jorge esboza una amplia sonrisa y se llena de oxigeno sabiendo que Adrian además, aporta muchísimo al grupo.

Es cierto comenta Jorge, que el grupo de chavales al principio se sentían un poco extrañados pero que,  “no deja de ser una situación normal ya que en el trabajo de integración, es reciproco el aprendizaje, es a partes iguales entre todos los miembros del grupo incluido para mí ya que de repente nos encontramos con una situación totalmente nueva para todos”

“Adrian tiene los mismos defectos y virtudes que cualquier miembro de la plantilla, tiene sus preferencias para elegir a compañeros a la hora de hacer los ejercicios grupales como cualquier otro, se le corrige y se le premia cuando hace las cosas bien o mal, Adrian es uno más del equipo”

“Eso sí es el guasón y el divertido del grupo“(aquí Jorge esboza una amplia sonrisa).

Está claro que desde el Club nos sentimos tremendamente orgullosos de tener en nuestras filas a personas que realizan labores sociales y de integración  sin proponérselo y sin ser un objetivo planificado, simplemente porque su condición humana es la que es.

Jorge tiene un grupo de chaval@s, Niñ@s, que se dedican a entrenar y practicar el futbol y que de una forma magistral nuestro “MISTER” hace de las rutinas de entrenamiento y competición una socialización sin tan siquiera proponérselo, normalizando lo que por defecto debería ser normal en nuestra sociedad.

Jorge inculca unos valores y unos aprendizajes a todo el grupo que dirige tal vez,  sin darse cuenta y sin planificarlo,  que en un futuro y en la  medida que crezcan verán como normalizan situaciones que para otros son excepcionales, y esa es la verdadera integración.