La noche del viernes se presagiaba un encuentro trepidante entre el CD Marino B y la UD Las Zocas correspondiente al grupo 2 de la regional preferente tinerfeña en su quinta jornada y no defraudo.

El encuentro se celebro en el Anexo Antonio Domínguez a puerta cerrada sin publico siguiendo las recomendaciones y normativas sanitarias y federativas

De principio a fin el dominio del partido fue del equipo marinista.

En la primera mitad el control del partido fue absoluto del Marino B, un dominio que constantemente fue cortado con faltas por parte de  Las Zocas.

Las Zocas prácticamente no creo peligro ni logro crear juego cerca de las areas, el peligro sobre la portería marinista siempre fueron a balón parado.

Fruto de ello viene el primer gol del rival, a la salida de un córner, tras varios rechaces y cuando peor estaba las Zocas.

Resultado con el que los equipos se fueron a vestuarios en el descanso siendo la tónica de dominio marinista.

No cambia nada en la 2ª parte, en cuanto a dominio y a la falta de acierto en los últimos metros del Marino “B”.

Según avanza la 2ª mitad, empieza a haber acercamientos, produciéndose ocasiones muy claras del Marino “B” con un remate de cabeza solo de Aarón en el segundo palo que se marcha fuera y un mano a mano de Facu Silva que acaba en córner.

Es a la salida de ese córner y también tras varios rechaces, como llega el empate marinista.

A partir de ahí se incremento, si cabe, el dominio local pero con bastante indecisión en los metros finales y cierto desorden, provocado por volcarse sobre la portería rival buscando el segundo tanto marinista.

Derivado de dicha situación se genera un desajuste que provoca la única acción en que se suelta el equipo visitante en ataque y acaba con un tiro desde al menos 20 metros, muy ajustado al palo derecho de la portería que defiende Sergio, que no puede hacer nada para detenerlo subiendo el segundo gol zoquero al marcador.

A partir de ahí, las Zocas continúa parando el juego con faltas y el Marino pierde el ímpetu de los minutos anteriores salvo acciones individuales aisladas.

Contantes interrupciones de ahí al final, que hacen que el partido se vaya diluyendo sin que pase nada destacable.

Demasiado premio para los zoqueros tras el juego mostrado en el Anexo Antonio Domínguez.

Lo justo hubiera sido, un empate.